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El pasado 12 de Marzo de 2010 nos dejó Miguel Delibes a los 89 años de edad. Había nacido en Valladolid el 17 de Octubre de 1920.
Su obra es muy conocida, desde la primera novela “La sombra del ciprés es alargada” (1947) hasta su última “El hereje”, homenaje a Valladolid, que se publicó en 1998, recibiendo el Premio Nacional de Narrativa. Los que hemos practicado el noble deporte de la caza menor admiramos mucho a Delibes. Gran conocedor de la fauna y flora de su entorno geográfico, apasionado de la caza y del mundo rural, supo plasmar en sus obras todo lo relativo a Castilla y a la caza desde la perspectiva de una persona urbana pero que no había perdido el contacto con ese mundo. En 1955 Miguel Delibes escribe su novela, “Diario de un cazador”, que le valió el Premio Nacional de Literatura y desde lo más hondo de sus raíces surgió una voz que era todo un personaje, a quien bautizó con el nombre propio de Lorenzo, el irremediable autor de este Diario, un joven veinteañero, bedel de un instituto de enseñanza media, soltero a punto de dejar de serlo, que todavía vive en aquel tiempo real de su escritura en compañía de una madre viuda con la que acaba de mudarse de casa cuando empieza la novela, sin duda la más importante de nuestra literatura cinegética contemporánea.
El joven bedel Lorenzo, se siente fascinado por el reto que le ofrece cada partida, pero aún más por el compañerismo que halla en sus camaradas de escopeta. Aún más: incluso el amor que Lorenzo siente por Anita le hace soñar en una medida que admite comparaciones con el placer que le brindan esas perdices dominicales. De otro lado, consigue Delibes una verdadera proeza literaria al construir el habla de su narrador; Lorenzo es un hombre de pueblo y su habla tiene rasgos populares, pero es empleado en un centro docente y tiene una cierta cultura mal asimilada; además es cazador y maneja con soltura las expresiones del grupo. En Diario de un cazador hay humor y buenos sentimientos, pero también instantes de singular dramatismo, que consiguen acentuar el realismo de la obra. Otro personaje inolvidable es Azarías de “Los santos inocentes,” publicado en 1981, radiografía social donde noveliza la degradación de una familia rural explotada por los caciques de la Extremadura de la posguerra. Esta novela fué llevada al cine con gran éxito por el director Mario Camus. El desaparecido Paco Rabal bordaba el papel de Azarías y destacaba también Alfredo Landa, compitiendo en olfato con los mejores canes, siguiendo el rastro de las perdices…
Delibes daba mayor importancia al contacto con la naturaleza que al resultado de la jornada, punto de vista que muchos compartimos. En “El último coto” (Barcelona, Editorial Destino, 1992, pag 100), escribe: «Hay cazadores que miden el éxito de sus cacerías por el peso del morral. Percha nutrida, diversión cumplida, dice el refrán que me invento porque viene a pelo. Yo mantengo un punto de vista diferente: un par de perdices difíciles justifican la excursión; seis a huevo, no». Todo el mundo conoce la trayectoria de Delibes desde que inició su obra siendo Director del diario “El Norte de Castilla” en su Valladolid natal, sus múltiples premios recibidos (llegó a estar propuesto para el Nobel de Literatura), sus doctorados “Honoris Causa” por las Universidades de Valladolid (1983), Complutense de Madrid (1987), EL Sarre (1990), Alcalá de Henares (1996) y Salamanca (2008), así como su paso por la Real Academia Española de la Lengua, donde ocupó el sillón de la letra “e” vacante al fallecer Julio Guillén.
Su faceta de cazador y autor de narraciones sobre el tema cinegético es menos conocida por el gran público y sin embargo, muy valorada entre los que hemos compartido esa afición.
María! me he estado leyendo en este tiempo de verano el libro que recomendaste a la clase, Las 6 decisiones más importantes de tu vida, de Sean Covey, es un libro muy interesante, que a la vez he aprendido como las decisiones que uno toma con respecto a su futuro te puede cambiar la vida.. ademas es un libro muy divertido.
MIGUEL DELIBES, visto por un cazador jubilado
ResponderEliminarEl pasado 12 de Marzo de 2010 nos dejó Miguel Delibes a los 89 años de edad. Había nacido en Valladolid el 17 de Octubre de 1920.
Su obra es muy conocida, desde la primera novela “La sombra del ciprés es alargada” (1947) hasta su última “El hereje”, homenaje a Valladolid, que se publicó en 1998, recibiendo el Premio Nacional de Narrativa.
Los que hemos practicado el noble deporte de la caza menor admiramos mucho a Delibes. Gran conocedor de la fauna y flora de su entorno geográfico, apasionado de la caza y del mundo rural, supo plasmar en sus obras todo lo relativo a Castilla y a la caza desde la perspectiva de una persona urbana pero que no había perdido el contacto con ese mundo.
En 1955 Miguel Delibes escribe su novela, “Diario de un cazador”, que le valió el Premio Nacional de Literatura y desde lo más hondo de sus raíces surgió una voz que era todo un personaje, a quien bautizó con el nombre propio de Lorenzo, el irremediable autor de este Diario, un joven veinteañero, bedel de un instituto de enseñanza media, soltero a punto de dejar de serlo, que todavía vive en aquel tiempo real de su escritura en compañía de una madre viuda con la que acaba de mudarse de casa cuando empieza la novela, sin duda la más importante de nuestra literatura cinegética contemporánea.
El joven bedel Lorenzo, se siente fascinado por el reto que le ofrece cada partida, pero aún más por el compañerismo que halla en sus camaradas de escopeta. Aún más: incluso el amor que Lorenzo siente por Anita le hace soñar en una medida que admite comparaciones con el placer que le brindan esas perdices dominicales. De otro lado, consigue Delibes una verdadera proeza literaria al construir el habla de su narrador; Lorenzo es un hombre de pueblo y su habla tiene rasgos populares, pero es empleado en un centro docente y tiene una cierta cultura mal asimilada; además es cazador y maneja con soltura las expresiones del grupo.
En Diario de un cazador hay humor y buenos sentimientos, pero también instantes de singular dramatismo, que consiguen acentuar el realismo de la obra.
Otro personaje inolvidable es Azarías de “Los santos inocentes,” publicado en 1981, radiografía social donde noveliza la degradación de una familia rural explotada por los caciques de la Extremadura de la posguerra. Esta novela fué llevada al cine con gran éxito por el director Mario Camus. El desaparecido Paco Rabal bordaba el papel de Azarías y destacaba también Alfredo Landa, compitiendo en olfato con los mejores canes, siguiendo el rastro de las perdices…
Delibes daba mayor importancia al contacto con la naturaleza que al resultado de la jornada, punto de vista que muchos compartimos. En “El último coto” (Barcelona, Editorial Destino, 1992, pag 100), escribe: «Hay cazadores que miden el éxito de sus cacerías por el peso del morral. Percha nutrida, diversión cumplida, dice el refrán que me invento porque viene a pelo. Yo mantengo un punto de vista diferente: un par de perdices difíciles justifican la excursión; seis a huevo, no».
Todo el mundo conoce la trayectoria de Delibes desde que inició su obra siendo Director del diario “El Norte de Castilla” en su Valladolid natal, sus múltiples premios recibidos (llegó a estar propuesto para el Nobel de Literatura), sus doctorados “Honoris Causa” por las Universidades de Valladolid (1983), Complutense de Madrid (1987), EL Sarre (1990), Alcalá de Henares (1996) y Salamanca (2008), así como su paso por la Real Academia Española de la Lengua, donde ocupó el sillón de la letra “e” vacante al fallecer Julio Guillén.
Su faceta de cazador y autor de narraciones sobre el tema cinegético es menos conocida por el gran público y sin embargo, muy valorada entre los que hemos compartido esa afición.
María! me he estado leyendo en este tiempo de verano el libro que recomendaste a la clase, Las 6 decisiones más importantes de tu vida, de Sean Covey, es un libro muy interesante, que a la vez he aprendido como las decisiones que uno toma con respecto a su futuro te puede cambiar la vida.. ademas es un libro muy divertido.
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